Es curioso, que cada vez que entro en meneame.net me encuentro con cosas del estilo de las que voy a contar a continuación. Será que son muy rojillos, por ahí. No lo sé, pero me parece interesante hacerme eco de dos noticias que, de maneras bien distintas, reflejan la actual situación de recorte progresivo pero sistemático de ciertas libertades. Puede que diga esto y suene muy fatalista, es cierto, así que, cada cual que juzgue a su modo.
La primera de las noticias versa sobre una llamado a los Mossos d’Esquadra a una trabajadora. Le interrogan sobre su pertenencia a un sindicato (la CNT, a más señas), su participación en manifestaciones, y le piden la identificación de otros posibles miembros del sindicato y/o participantes en la manifestación. Reproduzco un extracto del artículo a continuación:
“Su objetivo era averiguar si pertenecia al sindicato CNT, si había participado en una manifestación junto con más personas del sindicato. Además, el agente pretendía que la trabajadora identificase a las personas que, haciendo uso de sus derechos sindicales, hicieron una concentración el pasado día 19 de septiembre mientras se celebraba un CEMAC para protestar por las calumnias con las que la empresa había amonestado por escrito a esta trabajadora.”
La otra noticia no trata sobre anarquistas. Trata sobre la nueva ley de adopción que se está tramitando en el congreso y sobre una modificación en el código civil, que pretende quitar la cobertura legal a la posibilidad de que unos padres regañen a sus hijos dándoles un cachete. ¡Un cachete, no un cinturón, ni un látigo! A mí me dieron cachetes de crío. Supongo que a vosotros también. No perdí mucha dignidad por ello, ni creo que si así estoy saliendo, sea por los cachetes. Y hay cosas, que pueden estar bien, o mal, pero que en cualquier caso, no deberían estar legisladas. Cada detalle de la educación de un niño por parte de sus padres, es, a mi entender, una de estas cosas.
Un saludo,
Carlos Blisset
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